Sin embargo, de ella nace la captología, que es el "arte" de atrapar con tecnología, de captar al usuario mediante técnicas de neurociencia que activan, sin que la persona sea consciente, mecanismos del cerebro que inducen a la permanencia.

Medios sociales, plataformas de streaming, la reproducción automática, el algoritmo de sugerencias, web de compras, el "X personas están viendo este producto ahora mismo" o "Este alojamiento se ha reservado hace X minutos"... Círculos viciosos para permanecer enganchados que, cuando sales, te buscan con mensajes o notificaciones. 

Una navegación continua y sin interrupciones puede llevar a una sobreexposición de información y dificultar la gestión del tiempo. Por ejemplo, el diseño de “scroll infinito” implica que el contenido nuevo se carga automáticamente a medida que el usuario llega al final de la página, sin necesidad de hacer clic en un botón de carga o cambiar de página manualmente. Esto “obliga” a todas las personas, sin importar edad o intereses,  a continuar conectadas, ya que de lo contrario existe la sensación real de estar perdiendo información y contenido.

La tecnología se ha integrado cada vez más en nuestras vidas, volviéndose cada vez más indispensable. Esto se refleja en el diseño y construcción de dispositivos electrónicos, programas y aplicaciones que son cada vez más cómodos y accesibles. Nos hemos acostumbrado a la inmediatez y a la facilidad de uso que nos ofrece, pero quizá obviamos que este diseño es adictivo, ya que utiliza estrategias de diseño que estimulan la liberación de dopamina en el cerebro, lo que refuerza el deseo de usarlos más.

Esto se denomina “tecnología persuasiva”, que es aquella que logra “cambiar las actitudes y comportamientos de las personas”.

Esta tecnología utiliza principios de psicología, diseño de interacción y diversas estrategias para captar la atención de las personas, modificar sus comportamientos y promover determinadas acciones. Por ejemplo,  y con fines positivos, puede ayudar a modificar o eliminar una “fobia”.

 

“Este programa está financiado por la Junta de Extremadura. Consejería de Economía, Empleo y Transformación Digital (Dirección General de Digitalización Regional), y gestionado por la Asociación de Universidades Populares de Extremadura (AUPEX)”